Amansa Locos
 
Este juego de “saltar la cuerda” se remonta a los orígenes de la humanidad, encontrándose escritos que hacen referencia recién en la antigua Grecia como práctica recomendada por Hipócrates.

La práctica del mismo, reclama habilidad, buena vista y sobre todo, mucha ligereza.

Está construido con una soga y dos mangos en madera de pino.

El juego consiste en girar una soga más o menos larga, entre dos personas (una en cada extremo) mientras otra u otras saltan en ella. Se entra por un extremo, se salta en el centro y se sale por el otro. La soga pasa por debajo de los pies y por encima de la cabeza.